Eikos II
Eikos
La Virgen, procurando comprender lo que es inaccesible a la razón,
decía al ángel: "¿Cómo de un seno inmaculado
podrá nacer un Hijo,dímelo?"
Y él, con la mayor veneración, la llamaba así:
Ave, misterio de la indecible Sabiduría,
Ave, fe de los que solicitan el silencio,
Ave, principio de los milagros de Cristo,
Ave, dueña de sus mandamientos,
Ave, escala celeste por la que Dios ha descendido,
Ave, puente que guía hacia el cielo a los que están sobre la tierra,
Ave, milagro proclamado por los ángeles,
Ave, herida gimiente de los demonios,
Ave, tú que has generado la Luz indecible,
Ave, maestra que rebasa toda enseñanza,
Ave, cima que sobrepasa la razón de los más sabios,
Ave, tú que iluminas el espíritu de los creyentes,
Ave, Esposa inmaculada.
Antífona
La fuerza del Altísimo cubrió con su sombra
a la Esposa no desposada para hacerla fecunda;
y señaló en su fértil seno su dulce morada,
fuente de salvación para todos los que cantan:
¡Aleluya, aleluya, aleluya!