María, Mujer única
Fermín Múñoz
Mujer única, María,
tú has salvado el destino humano
del último desastre.
Dios pasó por tu fuente
con una corriente distinta
y tú bebiste de Él
la luz que al hombre faltaba.
Dichosa te cantamos
porque una luz definitiva trajiste
a nuestra mirada confusa;
porque tus palabras volcaron
el amor de Dios sobre nosotros.
Vuelve a cantar en cada niño que nace
tu alabanza de virgen sorprendida,
la cadencia del ángel elegido
para el mensaje que llenó tu vientre.
Tú afirmaste la vida,
diste a Dios el contorno de un hombre,
le enseñaste el nombre,
el sonido con el que nos llegan
confortantes las dulces promesas de...
¡Aquel que meciste en tus brazos!