XII estación. Mi Jesús murió en la cruz
Aquí, la Cruz... Aquí el grito:
- "¡Todo está consumado...!"
la tiniebla, el terremoto
y la lanza perforando
tu corazón y mi pecho
con el mismo hierro insano.
Aquí me entregaste al hombre
- verdugo por el pecado -,
como hijo pequeñito
nacido de sangre y llanto,
Hijo tan distinto a ti,
pero, en mi carne, tu hermano.
Que las penas de su cruz
- ¡hay tantos hombres ingratos !-
no olviden que soy su Madre
y que mucho me costaron.
Madre llena de dolores,
acuérdate que en la Cruz
te nombró Jesús
Madre de los pecadores.
Dios te salve, María ...