UNIDOS AL PAPA De igual forma que solemos terminar el rezo del Via Crucis recordando al Santo Padre, también acabamos el Via Marialis encomendando en nuestra oración al Papa, "el Dulce Cristo en la tierra", como le llamaba Santa Catalina de Siena. Lo hacemos como signo explícito de nuestro amor a la Iglesia, para que Dios lo ilumine, y le dé fuerzas en la tarea encomendada por el Señor. Al Padrenuestro, Avemaría y Gloria añadimos aquí una oración por el Romano Pontífice, que ponemos en las manos de María, Madre de la Iglesia
Las oraciones básicas de la vida cristiana
A María Virgen, Madre de Dios
Actos de Fe, Esperanza y Caridad
Espiritualidades no cristianas