7ª Vía. Tu Madre y tus hermanos, están aquí
7. "TU MADRE Y TUS HERMANOS ESTÁN AQUÍ""Se presentaron donde él su madre y sus hermanos, pero no podían llegar hasta él a causa de la gente. Le anunciaron: « Tu madre y tus hermanos están ahí fuera y quieren verte. » Pero él les respondió: « Mi madre y mis hermanos son aquellos que oyen la Palabra de Dios y la cumplen. » (Lc 8,19-21). Estas palabras suenan muy duras. Jesús parece no reconocer ningún privilegio de sangre. El relato dice que era mucha la gente y María y los primos de Jesús no podían acercarse, entonces alguien hizo alusión a esas presencias, seguramente para que Jesús diera órdenes de dejarlos acercar. Sin embargo, no fue así. Si la Virgen se hubiese opuesto a su misión, cosa comprensible para una madre cuando sabe –porque el mismo hijo lo dice- que al final de ese camino está la muerte y además que esa no es lejana, se entenderían esas palabras. No podemos tampoco imaginar que todo fuera simple y claro para María, porque la misma Escritura nos dice que Ella también hacía camino y crecía en la comprensión del misterio. Sabemos que María no conoció el pecado, ni por su origen ni por su vida, pero ello no excluyó las pruebas por las que tuvo que pasar. En todo caso esas palabras de Jesús se vuelven confirmación de la profunda maternidad de María, que va más allá de la carne, porque Ella como ningún otro oyó la Palabra de Dios, seguramente mucho antes de la Anunciación y siempre la cumplió hasta encarnarla.
Avemaría