Maria Enseñanos
Rafael de Andrés
Maria,
en la letanía de invocaciones
que aprendimos desde niños en el rosario familiar,
te invocamos como Reina de los ángeles,
los patriarcas, los profetas, los mártires,
los confesores, las vírgenes,
Reina de la Iglesia y de la Paz.
Hoy quiero recordarte
como la mujer sencilla de Nazaret,
que al ser propuesta como Madre del Rey Jesús,
te proclamas “Servidora del Señor”.
Por eso,
enséñanos que reinar
es servir a Dios en los demás
como lo hiciste tú.
Amén.