En realidad no están sólo en la Liturgia de las Horas, sino en toda la liturgia, son rúbricas que indican los fragmentos que son «dialogados» entre el que preside la ceremonia (o está encargado de la lectura) y la comunidad. Las frases marcadas con «V» son el versículo que recita solo el que preside (o el que el que guía la oración), mientras que los marcados con «R» son las respuestas de toda la comunidad.
Por supuesto que en el rezo individual esas marcas no cumplen ninguna función.